La distancia es el olvido....solo para quien quiere olvidar.
Cuantas veces he pensado en alejarme de aquello que quiero olvidar, de aquello que no nos gusta de mi vida o de mi misma, de esa persona que me hace pasar las noches en vela...
Recuerdo los cuentos infantiles cuando me pasan estas ideas por la cabeza; igual que cuando evito tener chocolate en casa para no caer en la tentación, de pegar ese mordisco deseado y disfrutar del amargo sabor, mientras se deshace en mi boca.
Esto me hace olvidar el chocolate hasta que llega a mi mano una caja de bombones, que sin darme cuenta, como algo instintivo devoro con un ansia estrepitosa y me doy cuenta de que no he olvidado el chocolate ni el placer que me provoca tomarlo.
¿Por qué nos alejamos cuando no queremos de algo que deseamos? ¿de verdad esperamos olvidar de esa forma lo que deseamos con locura?
¿Es posible que la distancia nos haga olvidar aquello que no queremos olvidar?
Recuerdo los cuentos infantiles cuando me pasan estas ideas por la cabeza; igual que cuando evito tener chocolate en casa para no caer en la tentación, de pegar ese mordisco deseado y disfrutar del amargo sabor, mientras se deshace en mi boca.
Esto me hace olvidar el chocolate hasta que llega a mi mano una caja de bombones, que sin darme cuenta, como algo instintivo devoro con un ansia estrepitosa y me doy cuenta de que no he olvidado el chocolate ni el placer que me provoca tomarlo.
¿Por qué nos alejamos cuando no queremos de algo que deseamos? ¿de verdad esperamos olvidar de esa forma lo que deseamos con locura?
¿Es posible que la distancia nos haga olvidar aquello que no queremos olvidar?




